lunes, 21 de diciembre de 2009

"Cómo echar por tierra el mito de la deficiencia proteica"


Así titula Tom Salsberg de Toronto Vegetarian Association el siguiente artículo publicado en http://www.life.ca.

El sol da vueltas alrededor de la Tierra. La Tierra es plana. Los tomates son venenosos para el ser humano. ¿Qué tienen estas tres afirmaciones en común? Las tres son falsas. Sin embargo, estas creencias fueron aceptadas como verdades universalmente en algún momento. Cuando la verdad se puso de manifiesto mucha gente reaccionó resistiéndose a la muerte de las viejas creencias.

Según Elizabeth Kubler-Ross, autora de On Death and Dying ("Sobre la muerte y morirse"), hay etapas a la hora de enfrentarse a la muerte. El psiquiatra Neal Barnard ha afirmado que estas etapas son aplicables incluso a "la muerte de una idea".

La primera etapa es negación, la segunda es ira, la tercera es negociación y la cuarta aceptación. Nuestra sociedad está luchando con la hiriente verdad de que la carne (incluyendo el pescado y las aves de corral) y los huevos y los derivados lácteos, son productos de la crueldad hacia los animales, responsables de la devastación ecológica y una de las causas más significativas de apoplejías, ataques al corazón, aterosclerosis, hipertensión, impotencia masculina, enfermedades urinarias, osteoporosis, artritis, diabetes y cáncer. Algunos de nosotros hemos aceptado los hechos y hemos dejado de comer estos productos por completo. Otros están en las etapas de negación, ira o negociación.

Negación: La gran mayoría de nuestra sociedad se encuentra en la etapa de negación. Saben que los animales son aniquilados para ser convertidos en panceta, sándwich de pescado o hamburguesas, pero prefieren desconectar su mente de dicho sufrimiento. Esta desconexión de la mente se llama "insensibilidad psíquica". Todos lo hacemos en determinadas circunstancias. Los hombres somos insensibles ante el sufrimiento femenino. Somos insensibles ante el sufrimiento de la gente de color. Y somos insensibles como humanos ante el dolor y muerte que conllevamos a los animales. La personas pasan su vida en un "trance consensual", compartiendo una creencia incuestionable que, de ser cuestionada, resulta inmediatamente rechazada.

Ira: A veces, sin embargo, la cuestión surge una vez más y perturbando el "trance consensual". Como si te despertaran rudamente de un profundo sueño, la ira es la reacción más común. Bien, así es como algunas personas se sienten cuando una creencia fundamental es cuestionada hasta la saciedad. Tienen lo que piensan que es verdad y no quieren ser confundidos con los hechos. Este tipo de personas se negará al diálogo, ignorará los mensajes, etc. Si el agente de cambio persiste en cuestionar sus apreciadas creencias las cosas se pueden poner feas.

Negociación: Leonard Cohen dice en su canción "Anthem": "there is a crack in everything", es decir, que "todo está lleno de grietas", que es por donde entra la luz. La etapa de negociación es cuando la grieta en nuestro viejo y cansado sistema de creencias se agranda, y la verdad, la luz, empieza a reemplazar la oscuridad, es decir, el pensamiento obsoleto. Uno de los ejemplos más comunes del estado de negociación en la idea de abandonar el consumo de productos animales es la falsa afirmación, que una vez fue una verdad totémica, de que los humanos necesitamos proteínas completas y de alta calidad que se encuentra casi exclusivamente en los huevos, productos lácteos y carne de los animales. Este mito es utilizado como un escudo para protegerse contra los cambios sustanciales, un truco de negociador para obtener un compromiso y así continuar con los viejos hábitos modificados en lo mínimo.

Aunque es verdad que necesitamos comer alimentos que contengan los aminoácidos esenciales, es decir, los bloques proteicos que nuestro cuerpo no es capaz de formar, no es cierto que sólo los productos animales y una o dos plantas excepcionales contengan los ocho aminoácidos esenciales. Lo cierto es que todos los alimentos contienen todos los aminoácidos esenciales como puede verse en la tabla número 1: Contenido de aminoácidos esenciales en alimentos comunes por gramo de proteína. Aunque sólo una parte de la información sobre los vegetales fuera cierta, sería suficiente para hacer explotar el mito de que sólo las fuentes animales de proteína contienen todos los aminoácidos esenciales.

Aceptación: Tenemos que aceptar que el mito de que sólo los alimentos animales pueden proporcionarnos proteínas de alta calidad es tan solo eso, un mito. La Asociación Americana de Dietética (American Dietetic Association, ADA) se postura de la siguiente manera en su último escrito sobre las dietas vegetarianas: "Las fuentes vegetales de proteínas pueden por sí solas proporcionar cantidades adecuadas de aminoácidos esenciales si se consumen ciertas variedades vegetales y se satisfacen las necesidades energéticas". Necesitamos consumir alrededor de un 10% de las calorías en forma de proteínas. De acuerdo con los datos obtenidos de Valores Nutritivos de los Alimentos Americanos en Unidades Comunes, editado por el Departamento de Agricultura de los EE UU en su manual núm. 456, las frutas derivan alrededor del 5% de sus calorías en forma de proteínas, mientras que el resto de los alimentos tienen una media del 10% o superior. En lo que atañe a complementar las proteínas en una misma comida, la ADA añade: "Las investigaciones sugieren que no se necesita consumir proteínas complementarias al mismo tiempo...", aunque recomiendan el consumo de alimentos variados a lo largo del día.

El estilo de vida vegano (vegetariano estricto) es sano siempre que (1) se coma una variedad de alimentos veganos al día, (2) se coma lo suficiente como para saciar el hambre natural y se satisfagan las necesidades calóricas, (3) se haga ejercicio al aire libre, y se ingieran suplementos de vitamina B12 (a través de suplementos de levadura nutricional o alimentos veganos enriquecidos).

Por favor, sé bueno contigo mismo, con el planeta y con el resto de vida con quien lo compartes.



La discusión sobre la alimentación alternativa, relativa a la supuesta necesidad humana de comer carne, abre en muchas ocasiones ciertos mitos que pasan por teorías científico-nutricionistas... vale, yo tampoco soy médico. Ahí queda abierta pues la encuesta; informaros, comparad, mojaros, formad criterio: la realidad es aplastante, comer carne es una elección que supone la muerte en masa de seres vivos y conscientes, hacinados y dominados con un único fin.

martes, 15 de diciembre de 2009

Nací para ser libre


Creo que ya es hora de emanciparme. Sí, es hora de empezar a emanciparme y desarrallorame por mí misma. Considero que ya tengo, y desde hace tiempo, la madurez necesaria para decirle a mi padrasto, a él y a su familia (que no es ni ha sido nunca la mía), que es hora de que siga sola mi camino. Ya no tengo miedo de asumir la responsabilidad.

Os voy a contar mi historia y la de mi familia desde un principio: Llegamos aquí desde el norte, y vimos en estas tierras un perfecto hogar; nuestros primos también se quedaron cerca de nuestras costas y montañas, e hicieron, también ellos, de aquel lugar un sitio para quedarse.
Llevando ya un tiempo aquí, hubo una gran guerra en la que muchos hombres murieron, otros tantos se suicidaron con honra. Nosotras fuimos violadas, insultadas y deshonradas. Pero mantuvimos siempre la cabeza alta, y seguimos construyendo familia.
Después de los militares vino gente como nosotros, sin privilegios en sus tierras, a quedarse y mezclarse con nuestra sangre. Pocos años después ya eran parte de nosotros, y la familia había vuelto a crecer.

Estuvimos, desde aquello, tranquilos en nuestras montañas, y aunque el invasor trató de imponer su organización, cultura, lengua y desigualdades, nosotros conseguimos mantenernos fuertes; seguíamos siendo una familia humilde y trabajadora, y eso, pensábamos, no cambiaría nunca.

Por lo visto, más allá de nuestras montañas, los mismo que un día trajeron la guerra a nuestro pueblo, estaban en plena disputa sobre el control de familias en todo el mundo. Las cosas fueron cambiando en muchas casas. En la mía, al morir mi padre, me quedé sola con mi madre y mis hermanos. El que no murió por insurgente, tuvo que salir de allí a buscar otra vida, ellos controlaban todo, y nosotros perdimos casi todo aquello que alimentaba a nuestros pequeños.
Yo por lo tanto, no tan joven pero con la misma belleza deslumbrante que dejaron en mí mis padres como legado, fui "adoptada" por un señor, que fué vendiéndome de mano en mano hasta hoy, día en el que me insinúan que tendría que estar orgullosa de que tantos hombres de bien quieran beneficiarme.

Sí, mi actual padrastro, un niñato de familia adinerada, me prostituye. La prostitución, por lo tanto se ha convertido hoy, en mi única forma de subsistir, o eso me han querido hacer creer. Me venden como prostituta de lujo, y por lo tanto exigen que mi comportamiento sea el de una señorita... que hable, camine, piense, vista, actúe y "cuide" mi cuerpo como me han enseñado. Y no como me enseñó mi familia, con orgullo, amor, humildad... y sin dinero.


Creo que ya es el momento. Debo independizarme y formar una familia nueva. Sé que será duro, pero también será duro el parto que hará que de mis entrañas nazca un hijo libre.



Tengo más de 2000 años... y, más allá de un ejemplo literario, no soy una persona. Soy la identidad colectiva que forjó la historia de la clase trabajadora en las costas, valles y montañas de Cantabria.


Libertad para las pueblos oprimidos del mundo.

domingo, 13 de diciembre de 2009

NAVIDAD: del control de nuestro alma, al control de nuestro bolsillo, pasando por el control de nuestros hijos.


Como tantas otras suposiciones, supongamos pues, que ha llegado el momento de plantearnos la supuesta educación de nuestros supuestos futuros hijos. Supongamos, además, que es el momento exacto para plantearse algo tan específico como la transmisión generacional, respecto a la identidad y tadición cultural. Habrá, en este aspecto, que tener muy presente la carga social de ciertas tradiciones inamovibles como las referidas a sexualidad, autoridad, religión, etc. Me estoy refiriendo a aspectos que, como "adulto" razonable, consederaríamos retrógrados, irracionales, discriminativos y ,por supuesto, antirrevolucionarios. Sin embargo, son aspectos que al mismo tiempo convertirían a un niño, sin ningún tipo de criterio personal (ni capacidad intelectual para ello), en un miembro correcto o incorrecto de la sociedad a la que pertenezca según sus cánones.

Situados ya en contexto, lanzaré una pregunta a reflexión: ¿Debemos mantener a título individual la ilusión que a nosotros nos provocaron en su día sus Majestados los Reyes Magos de Oriente, en nuestros hijos?
Es cierto que la lógica de nuestra generación ha desmentido, o está desmintiendo, la mística de la religión. Pero aquí no es así. El capital, en su estrategia de total control identitario popular e individual (al igual que hicieron los imperios de corte religiosa con las tradiciones y cultura pagana), ha tomado posesión de tradiciones dedicadas anteriormente a la didáctica religiosa, para convertirlas en una concentración anual de la "bondad" y la "solidaridad" que el resto del año no debe preocuparnos, con un único fin comercial.

Por lo tanto, estaríamos hablando de ofrecer a nuestra supuesta descendencia una ilusión mágica e irracional que condicionaría su educación hacia la compensación material por su "buena" conducta durante el resto del año. Nos convertiríamos, entonces, en cómodos responsables de la carencia de satisfacción personal y social que deberían experimentar los niños en el momento exacto de su buena conducta. La estaremos vendiendo a los intereses del capital; cambiaríamos, pues, la educación y buen desarrollo intelectual-natural de personas libres, por el adoctrinamiento de futuros consumidores alienados que nos ofrece (a jornada completa) la televisión.

lunes, 7 de diciembre de 2009

Texto del presidiario Juan Carlos Rico Rodríguez

"No sé si habréis leído el artículo publicado por El País titulado “Muchos presos para tan pocos delitos” Sobre el tema que se trata en dicho artículo me gustaría hacer algunas puntualizaciones basadas en mi experiencia como presidiario.
Comienza dicho artículo con la vieja cantinela que ya nos conocemos al dedillo, los que por desgracia padecemos la problemática del encarcelamiento. Se dice “que la percepción que tiene la ciudadanía” sobre el aparato judicial-punitivo es que “entramos por una puerta y salimos por otra”. Qué buenos son “nuestros” jueces. Por eso la tasa de encarcelamiento en el estado español es la más alta de toda la unión europea, y no sólo eso, si no que las penas son las más prolongadas en cuanto al tiempo de duración después de EE. UU. (hablamos de los países occidentales). La verdad, señores creadores de la opinión pública, es que entramos por una puerta y tenemos muchísima suerte si conseguimos salir vivos. Todo lo demás es desinformar.
En el mencionado artículo, dice Dª Mercedes Gallizo –como tantos de sus antecesores que la precedieron en el cargo como directora general de las prisiones del estado- “Que las prisiones españolas están llenas de pobres, enfermos y drogadictos, que suman más del 70%”. Sra. Gallizo las calles también están llenas de pobres, drogadictos y enfermos y son un 80% de la población mundial, pero no por ello los ciudadanos pobres saltan los muros de las prisiones para que (hablando del estado español) la institución aniquiladora, de la cual usted es representante, les dispense la “acción asistencial” a la que usted alude en dicho artículo., haciendo un alarde de hipocresía y tergiversando la realidad, como ya es habitual en su línea discursiva. Sra. Gallizo su discurso no es sólo degenerado, tratando de justificar lo que ya no se sostiene ni con pinzas, si no que encierra en su análisis toda la moral de las clases dominantes y los valores que profesan. Históricamente y como usted bien sabe, la cárcel ni reinserta ni resocializa ni nada: La Cárcel (y aún más en este estado) MATA, ENFERMA Y DESTRUYE y en el mejor de los casos, como experiencia humana es envilecedora y degrada a TODOS los que la padecen.
No quiero seguir aburriéndola con mis percepciones de lo que es la prisión, tan solo a que ponga en práctica un “quantum” de su humanitarismo de periódico, ya que tanto el sr. Rubalcaba como usted misma son los máximos mandatarios políticos de esta situación e institución, y por lo tanto, en lo que les atañe, los máximos responsables de la misma.
Siguiendo con el artículo y en alusión a los especialistas que se dan cita en el mismo…
A los señores pedagogos de la ciencia de matar y castigar (Sr. José Díez Ripollés y sus numerosas carreras académicas):
Acaba diciendo usted “que lo que ocurre en España, no es que los jueces metan más gente en la cárcel…” ¿Entonces? ¿Para qué están hechas dichas cárceles (y las que vienen)? Su tendenciosidad le delata, como buen instructor de jueces y policías. Los jueces son piezas claves, y muy activos, en el proceso aniquilador de los encarcelados, históricamente siempre lo fueron. Hay que tener en cuenta los presupuestos ideológicos desde los que parte la estructura judicial española (sin mencionar su “pasado” inquisitorial, esto es, asesino), tratan hacernos creer que su metafísica del asesinato en masa no es cosa de ellos, pero mediante dicha metafísica llevada a la más degenerada exageración práctica nos quieren hacer pensar que la eliminación física-psíquica de los no aptos para el Estado es un bien menor, por lo tanto, su actuación es aplicar y defender los intereses de la casta privilegiada y por lo tanto están involucrados de lleno, con nombres y apellidos, en esta práctica industrial del asesinato institucionalizado: defienden sus intereses de clase, de parásitos.
A los Sres. Jueces de “corte progresista”: ‘no nos contéis más cuentos pues ya nos sabemos todos los cuentos’; habéis tenido, tan solo en la “etapa democrática”, 35 años para hacer algo al respecto desde todos los ámbitos y estamentos.
Sres. gángsteres de la política; se habla del código penal de la democracia, impulsado por el ministro Juan Alberto Belloch (PSOE) y que salió adelante con el apoyo de la ultraderecha española, que no dudó ni un segundo en eliminar un precepto franquista… Pero, ¿Qué nos estáis contando?…
Por no seguir extendiéndome en este manuscrito, un mensaje para el “pueblo”, para el ‘buen pueblo’ que pide más prisión para nosotros (sin ser violadores, pederastas, asesinos de mujeres, políticos corruptos). Nosotros/yo soy un ladrón de base popular, como muchos de mis compañeros, si alguna vez fuimos algo. (Por la dignificación y el resurgimiento del “ilegalismo popular”).
Sólo quiero deciros, a todos los que piensan que la solución final es la solución a vuestros miedos, a los que piensan que la cárcel es una garantía segura contra la implosión del desorden, a todos estos intervinientes en dicho artículo partidarios, al fin y al cabo, en dichas tesis, operadores necesarios en la perpetuación del crimen estatal con tal de seguir preservando sus derechos de clase dominante, de elite… No sólo sois hipócritas y asesinos, si no que habéis aprendido a convivir con la muerte ajena, y no sólo eso, participáis por colaboración indiferente del gran negocio del Poder del Estado: Matar y Castigar, aparte del negocio económico que también gestionáis. No me queda más por decir de este artículo y sus intervinientes-especialistas. Una entelequia más, un claro ejemplo de la clase de tipos por los cuales os dejáis gobernar: Propaganda para enmascarar sus crímenes.
Después de todo esto, alguien se preguntará, y éste qué aporta. Lógico.
Yo tengo pocas soluciones y todas ideales (de momento).
¡Vaciad las cárceles, destruirlas!... y dejad que entre la luz. Dejad de martirizarnos con vuestras abstracciones morales y doctrinarias sobre la función asesina del encarcelamiento, con vuestros globos sondas, con vuestras opiniones humanistas,...No queremos ni tener conciencia de vuestros conocimientos dogmáticos en todas las materias que ensuciáis con vuestra lengua cobarde.
No queremos más filosofías pragmáticas aplacadoras y reconciliadoras, que ‘hermanan’ al verdugo con la víctima, al violador con la mujer abusada, al policía corrupto con el juez y al juez con el preso. No nos gusta la mezcolanza, ¡y menos contra natura!
Nosotros, hoy en día, no somos ningún peligro social para vuestra podrida, enferma, decadente y deshumanizada sociedad. Somos la guerra permanente contra la misma. Nos habéis convertido en vuestro chivo expiatorio y a costa de nosotros ocultáis vuestra enfermedad genocida, hacéis oídos sordos a nuestra muerte y nos lanzáis al ‘pueblo’ como si fuéramos culpables y causantes de sus miserables existencias, nos inmoláis con indiferencia para perpetuaros en el poder.
Nosotros os decimos, a la clase de los asesinos, verdugos y torturadores, jueces y políticos y empresarios: No creemos en ninguno de sus derechos. No creemos en vuestras recetas fracasadas, nos dan lo mismo vuestras soluciones científicas.
Tan solo queremos escupiros nuestro desprecio despectivo y alegre, manifestaros nuestro odio desarmado, nuestra sed de venganza y destrucción de todas vuestras ideologías escatológicas, que sólo explican la ciencia de la dominación, la muerte y la esclavitud.
Ahora mismo estamos en una etapa histórica, de la guerra permanente que se entabla entre los que tienen todo y los que tienen nada. Pero no siempre será así. Evolucionad doctrinarios de todos los privilegios que pretendéis detentar siempre. Tendremos paciencia con vosotros, os haremos que Digáis y Veáis, os obligaremos que comprendáis. Nos da igual.
Pero para aquéllos que pretenden matar la vida humana en la celda de cualquier cárcel y encima tratan de hacernos creer que es por el ‘bien común’, ‘razón de estado’ o cualquier otra masturbación mental de tipo ideológico… aquí estamos para morir y no nos vais a silenciar.
Si queremos modificar radicalmente el estado de las cosas a nivel mundial, tendremos inexorablemente que destruirlo, ya que no hay otro camino.
Quizá nuestra incoherencia colectiva es el mayor lastre que nos impide actuar, pero eludir esta cuestión es ser cómplice del conglomerado estatal-mundial, del negocio de matar en masa.
No sé a qué estamos esperando.
Por la Libertad, la Amistad, por los Seres que habitan este planeta…
Guerra a los asesinos; sin piedad. Pues es una cuestión de supervivencia,

Juan Carlos Rico Rodríguez, desde las cloacas del estado.
"



Me emociono sobremanera cuando leo algo escrito desde ahí dentro... Cambió mi forma de ver la "literatura presidiaria" desde el día en el que asumí que podía acabar mi vida allí dentro, como todos vosotros. Pocas personas pueden relatar tan fielmente la represión física e intelectual como ellos.

domingo, 6 de diciembre de 2009

Encuesta psico-sociológica

Idea propuesta por dos grandes analistas sociales, estudiantes de sociología,los cuales se planteaban la posibilidad de que a la gente le pudiese dar algún cierto de reparo, vergüenza o incomodidad decir su nombre en alto.

Podría parecer un planteamiento estúpido y sin ningún sentido. De hecho, el General Ludd, sin querer condicionar a nadie, admitió en su momento que nunca había sentido ese tipo de emoción. Sin embargo, y es por eso que lo incluyo aquí, me parece muy interesante que la mayor clave lingüística de identificación personal como es el nombre propio de cada uno, pueda suscitar incomodidad a más de los individuos de los que pensamos.

Y si a vosotros no os parece interesante acabaré trucando los resultados para luego escribir sobre la teoría que a mí me apetezca. Así que no os sintáis responsables jejeje.


Ahí abajo anda, pues. Si tienes la curiosidad suficiente, como para dar al resto de curiosos la satisfacción de poder seguir discutiendo sobre el tema con algún dato (por poco científico que sea), votad lo más fielmente a la realidad posible.

sábado, 5 de diciembre de 2009

Asubiu Metalingüísticu General Ludd


Llevo más de cuatro días esperando la puta (no sé si se puede decir eso) validación de la cuenta desde la administración de blogspot a mi correo personal. Qué angustia, hijo. En principio me registré y tomé la decisión de escribir un blog por una sucesión de bromas en estado poco ético junto a las personas más próximas del, abajo firmante, General Ludd... y el contexto perfecto que ofrece nuestro amigo el insomnio. Pocas veces, de hecho, había podido plantearme que nada de lo que yo pudiera escribir en una noche de insomnio fuese a provocar un mínimo interés, un mínimo entretenimiento, a alguien; pero sinceramente, si hay más gente como un servidor que disfruta a carcajadas viendo en Internet un vídeo de un mono oliéndose el ojaio, o a alguien ironizando sobre cualquier tabú social, es que podemos echarnos unas risas por aquí: entretenernos, pensar, leer, escribir... y si hay buen rollete incluso se puede hacer una merienda-cena jeje.

Hagamos de este prolegómeno (gran palabra) una buena presentación. No solo, espero, se subirán a esta “página” vídeos de monos desmayándose por su propio olor anal. Esto va a ir un poco de lo que me salga a mí de los testículos, y parece que, incluso, la sugestión de haberme registrado me está llevando a escribir muchas tonterías y a que se me vayan ocurriendo muchas otras. De ahí la espera angustiosa de la validación.


Vamos a dejar un par de cosucas claras, ¿no? Vale, yo también estoy de acuerdo. No sé muy bien (ni un poco bien) cómo va el ciber-mundillo este, pero siempre hay amigos que chanan de esto y ayudan. Sin embargo, tengo muy presente, con el humor siempre de la mano, que Internet no es más que un patio de recreo de la gran cárcel del sistema, en el que se hacen mil trapis y mil confesiones que en otro contexto no serían dichas... pero siempre dentro de los cuatro muros construidos con nuestras manos, pero según sus directrices. No debemos caer en el engaño burgués de la libertad de expresión que aparentemente se nos brinda. El concepto libertad -así como una gran parte de la lingüística occidental- está manchado y prostituido a las manos del libertinaje socio-económico. Siendo claros... soy tan libre de expresarme como crea oportuno en este blog, como de comprar un producto u otro en un gran centro comercial.


Esta última frase es la presentación del blog a partir de la cual espero que enfoquéis toda lectura, interpretación, análisis, comentarios, datos y estudios de validez científica casi nula, que encontréis aquí. Nos serviremos para ello de nuestra legitimidad metalingüística. Somos nosotros, y no ellos, los que debemos darle el sentido que encontremos adecuado y coherente a los conceptos que engloban nuestra vida diaria y nuestra comunicación. Somos nosotros, y no ellos, los que debemos construir nuestra propia realidad cognitiva, nuestra propia organización mental. Somos nosotros, y jamás serán ellos, los dueños de nuestra propia naturaleza, nuestra propia esencia, de nuestro cuerpo, nuestro intelecto, nuestra razón, de nuestras relaciones, nuestra identidad, nuestras emociones, y de nuestro juicio de valores.


Bienvenidos pues, al Asubiu (del cántabro ~cobijo~) Metalingüísticu del General Ludd.